Unidad de Stroke

Unidad de Cuidados Cerebrovasculares (Unidad de Stroke Agudo)


La patología cerebrovascular es la tercera causa de muerte y la primera causa de discapacidad permanente en los adultos, representando un alto costo para el paciente, la familia y la sociedad.

La enfermedad cerebrovascular aguda (stroke) es una emergencia médica que requiere la misma inmediata atención que el ataque cardiaco, y en la actualidad podemos tomar una conducta más activa en el tratamiento, siendo su diagnóstico y manejo en las primeras horas crítico.

Una Unidad de Stroke es donde se provee la necesaria infraestructura para el óptimo cuidado de los pacientes con stroke por parte de un equipo multidisciplinario.


Organización

La Unidad de stroke dispone de un espacio físico, de un equipo humano multidisciplinario y de unos medios técnicos mínimos adecuados, imprescindibles para obtener los resultados esperados.

Los médicos de guardia brindan atención las 24 hs, los 7 días de la semana, a urgencias cerebrovasculares, ya sean pacientes propios del Hospital o pacientes de otros hospitales de la Ciudad de Buenos Aires traídos en traslado de emergencia por el SAME. Se realizan Interconsultas de patología cerebrovascular. Asimismo se realizan interconsultas a pacientes internados en otros servicios u otros hospitales relacionadas con la enfermedad cerebrovascular.

Contamos con la capacidad de respuesta inmediata para la atención de Ataque Cerebral Isquémico Agudo, realización de diagnóstico temprano y tratamiento con trombolisis endovenosa si correspondiere a pacientes en ventana terapéutica adecuada y monitoreo continuo inmediato.

Contamos con personal de enfermería dedicado exclusivamente a la atención de pacientes con ACV de manera permanente. Interactuamos en conexión con otros sectores para el estudio integrado del paciente agudo y subagudo (cardiología, clínica médica, hipertensión arterial, nutrición, diabetes, neurocirugía, hematología, kinesiología, fonoaudiología, trabajadoras sociales, psicopatología).

Los pacientes luego del egreso son seguidos ambulatoriamente por médicos del sector a cargo del control y la prevención secundaria de la enfermedad cerebrovascular.


Fundamentos

Las Unidades de Cuidados de tipo Intermedio en la fase aguda han alcanzado una mayor difusión. Este tipo de Unidad puede definirse como aquella que se dedica al diagnóstico precoz y al tratamiento especializado de enfermos con stroke durante la fase aguda, y a ella vamos a dedicar nuestra atención por pensar que es la más útil en el momento actual.

El valor de estas Unidades se demuestra por una disminución de las complicaciones, menor morbilidad, descenso de la estancia media, menor número de secuelas y también por una disminución de la mortalidad.


Objetivos

Asistenciales: Deben contribuir a realizar un diagnóstico lo más precoz posible. En las primeras horas, la diferencia entre isquemia y hemorragia, así como el conocimiento de los factores de riesgo y la situación clínica, son vitales. Resulta importante saber que la ventana terapéutica de las primeras horas debe ser aprovechada para iniciar tratamientos repermeabilizantes del vaso, neuroprotectores, o la combinación de ambos.

Docentes: Contribuir a la formación de Médicos Residentes, Enfermeras, Estudiantes, etc. Desarrollo de protocolos, sesiones, conferencias, registro de Stroke, etc. Formación de pacientes y familias: charlas, hojas explicativas, prevención primaria y secundaria.

Investigación: Pueden realizarse muchos y diversos estudios, pero merecen especial atención los ensayos destinados a mejorar el pronóstico de los pacientes con infartos cerebrales. El uso de medicamentos trombolíticos, por ejemplo, sería ideal hacerlo en este tipo de Unidades.


Equipamiento de la Unidad de Stroke

  • 2 camas para Cuidados Cerebrovasculares Especializados.
  • Ubicación en la Sala Especial. Unidad semicerrada, con rápido acceso a guardia y a tomografía. No se internarán pacientes con otro diagnóstico que ACV agudo y se evitarán pacientes con patologías infecciosas intrahospitalarias.
  • Camas adecuadas con protecciones y barandas. Colchones de aire de ser necesarios.
  • Bombas de infusión continua.
  • Monitores multiparamétricos (de TA no invasiva, sat O2, ECG), para cada cama.
  • Acceso prioritario a tomografía, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
  • 1 Electrocardiógrafo.
  • Disponibilidad permanente de drogas para el tratamiento del stroke agudo. Trombolíticos IV (rTPA). Antihipertensivos titulables (labetalol, nitroprusiato de sodio). Medicación probada en hemorragias subaracnoideas (Nimodipina). Drogas antiepilépticas (Fenitoína, Levetiracetam). Control de glucemias con tiras reactivas.
  • Carro de paro. Desfibrilador, laringoscopio, mediación y material necesario (Atropina, adrenalina, tubos IT, etc.) para el manejo básico y avanzado del paro cardiorrespiratorio.
  • Laboratorio de urgencia las 24 hs, con prioridad para la evaluación de muestras de pacientes con ACV agudo (hemograma, química y estudios de coagulación).
  • Hemoterapia: disponibilidad de plaquetas y plasma fresco congelado para el tratamiento de las potenciales complicaciones de la terapia de urgencia del ACV.
  • Disponibilidad de pase de pacientes a UTI de presentarse complicaciones o deteriorar el cuadro.
  • Disponibilidad de neurocirujano de guardia 24 hs.
  • Garantizar la posibilidad de egreso de los pacientes luego del período agudo a sala general a completar evolución y permitir egreso hospitalario hacia domicilio, tercer nivel o rehabilitación ambulatoria.

Objetivos inmediatos de la Unidad de Stroke

1. Disminuir el tiempo de latencia entre la llegada del paciente y el diagnóstico del paciente hasta unas 2 horas. (Según nuevas guías: 60 minutos)

2. Asegurar una cama de atención especializada en las primeras horas del Stroke.

3. Poner en marcha de forma rápida las medidas generales de tratamiento médico y/ quirúrgico o endovascular. Los pacientes con hemorragia subaracnoidea serán manejados conjuntamente con neurocirugía, con intenciones de resolución quirúrgica precoz si el caso es posible.

4. Utilizar aquellas medidas especiales que hayan demostrado efectividad o, en forma de estudio adecuado, aquellos cuya eficacia no esté absolutamente contrastada.

5. Conseguir la realización de pruebas diagnósticas no urgentes durante las primeras 72 horas: Doppler, Arteriografía, Angio-Resonancia, Ecocardiograma, etc.

6. Iniciación precoz de fisioterapia y foniatría.

7. Garantizar cuidados generales de enfermería, control de constantes, glucemia, cambios posturales, ventilación, nivel de conciencia.

8. Mantener un contacto diario con los especialistas básicos del equipo multidisciplinario y de forma regular con el resto de consultores.

9. Mejoría de los siguientes parámetros: complicaciones generales, infecciones, secuelas neurológicas, estancias hospitalarias, costo por paciente, traslados a Centros de crónicos o convalecencia.

Los médicos del plantel de Enfermedades Cerebrovasculares tienen una participación protagónica en el Grupo de Trabajo de Enfermedades Cerebrovasculares de la Sociedad Neurológica Argentina, desde la cual se organizan campañas de información y difusión de la enfermedad a la población. También son de reconocida experiencia, y amplia presencia como disertantes y expositores en jornadas y congresos de la especialidad.